jueves, 4 de septiembre de 2025

Arquitectura, artesania y Baraka

    Empezar a ver la película Baraka fue todo un caos. No tenía muchas expectativas, pero sí esperaba escuchar alguno que otro diálogo. Aunque no tiene ni uno, siento que la película quiere decir muchas cosas: desde mostrar culturas y religiones de todo el mundo, hasta enseñarnos las pobrezas que existen. De forma parecida, Octavio Paz dice que las artesanías vienen de un tiempo antes de separar lo útil de lo bonito, donde la belleza no es solo para funcionar, sino también para dar placer y tener un significado especial. Por otro lado, el ensayo que nos dio el profesor Isado dice que la arquitectura también lidia con esa misma pelea entre lo que sirve y lo que decora, buscando que el placer y la contemplación estén junto con la necesidad. Entonces, tanto las artesanías y la arquitectura como la película Baraka nos muestran que lo útil puede ir de la mano con la belleza y la reflexión, y así enriquecer cómo vivimos y entendemos el mundo.


    Primero, la artesanía y la arquitectura mezclan la función con el placer estético, haciendo que un objeto o lugar no solo sirva, sino que también se disfrute. Paz dice que la artesanía “no se rige por la función, sino por el placer, que no sigue reglas.” Mi profesor dice que la arquitectura no solo construye cosas, sino que “trata de aceptar la necesidad dejando espacio para la contemplación.” Así, la artesanía y la arquitectura nos ayudan a abrir el tiempo y el espacio mental, no solo a resolver problemas prácticos. Esto me recordó a Baraka, donde hay escenas tranquilas y detalladas de mujeres trabajando o tribus actuando, que invitan a parar y pensar, en contraste con las escenas rápidas que muestran la vida acelerada de hoy.


    En segundo lugar, Baraka usa imágenes para mostrar un ciclo entre la naturaleza, la cultura y la modernidad, y nos invita a reflexionar y a hacer una pausa en este mundo tan rápido. Al principio vi muchas escenas de naturaleza y animales, y parecía que la idea era admirar el ambiente. Pero después la película muestra cómo la naturaleza es destruida y cómo la sociedad se mueve cada vez más rápido. A medida que la sociedad avanza, las escenas se vuelven más rápidas, como si todo se moviera más rápido. Esto se conecta con lo que dice el profesor sobre “la visión de la ingeniería” que no acepta nada que no sea útil, mientras que la arquitectura “busca un balance entre utilidad y belleza.” Además, las miradas de la gente en la película — desde líderes de tribus hasta niñas en uniforme o niñas buscando cosas en un basurero — nos recuerdan que, sin importar cómo vivan, todos son humanos con sus problemas y realidades, algo que también dice Paz cuando habla de cómo la artesanía convierte los objetos en símbolos de participación.


    Para acabar, la arquitectura, la artesanía y Baraka muestran que la creación humana verdadera junta lo útil con la belleza y el sentido, creando experiencias que van más allá de lo práctico. La película me hizo parar varias veces para organizar mis ideas y pensar mejor, mostrando que este tipo de experiencia estética y de reflexión es importante para entendernos a nosotros mismos y al mundo. Por eso, como dice el profesor, la arquitectura “abre el tiempo y el espacio mental,” y la artesanía no es solo para usar, sino para dar placer y significado. Por eso, la función y la belleza no deben ir separadas, sino juntas, para que lo que hacemos tenga más profundidad y para que, como espectadores o usuarios, podamos detenernos y conectar con algo más allá de lo cotidiano.


jueves, 28 de agosto de 2025

¿Baraka?

    Fue un caos empezar a ver esta película. No tenía expectativas, pero sí esperaba uno que otro diálogo. Aun siendo una película sin diálogos, me parece que Baraka intenta comunicar muchas cosas: desde culturas y religiones alrededor del mundo, hasta mostrar las pobrezas que existen a su alrededor. Durante toda la película me pareció ver que la intención del autor era representar un ciclo.

    Al comenzar el documental, vi mucha naturaleza y animales. Me pareció interesante ver cómo interactuaban con su hábitat. Había tomas del cielo y de vistas aéreas del medioambiente que me daban la impresión de que, al principio, el enfoque universal era admirar el entorno. Después de una toma de la naturaleza siendo destruida por explosivos, siento que la película se movió a dejarnos ver más la vida humana, es decir, los creadores de esa destrucción. Mientras se enfocaba en detalles de la sociedad, también nos llevaba en una evolución de la misma.

 

    Las culturas venían incluidas con su naturaleza, sus costumbres y su forma de vestir. Vi cómo las tribus se reunían y actuaban. Aunque todas eran diferentes, tenían algo en común: la congregación de las personas con un mismo propósito de representar su cultura. Luego vemos cómo se formaba la industria, y pude ver a mujeres trabajando, haciendo cigarrillos. Esas tomas fueron lentas y detalladas; sin embargo, en una comparación visual, luego nos muestran la fabricación de cosas tecnológicas con la velocidad alterada. Mientras más avanzaba la sociedad, la velocidad de las escenas aumentaba, dando la sensación de que todo se mueve más rápido. Lo único en lo que nos enfocaban eran las cosas tradicionales. Me hace pensar que, antes, la gente se tomaba el tiempo de vivir, y ahora solo se mueven de una cosa a la otra.

 

    Siguiendo el pensamiento de que el autor quería representar una especie de ciclo, algo repetitivo o un patrón, hay unas escenas que se ven a través de toda la película: personas mirando fijamente a la cámara. Líderes de tribus, niñas en uniforme, niñas en un vertedero buscando cosas, niñas prostitutas… y la lista sigue. Todos mirando al espectador. Me dio la sensación de que nos querían decir que, independientemente de la situación en la que viven, todos son personas, con sus dificultades o sus privilegios. Algunas de las que vimos eran pobres y vivían en condiciones difíciles; otras tenían que tomar el transporte público todos los días para llegar a sus trabajos y hogares. Sin embargo, la expresión en sus caras era igual. Transmitía desesperanza, seriedad y realidad, incluso en las niñas educadas con su uniforme y aparente vida con privilegios, desde la vista del espectador.

 

    Tuve que pausar muchas veces la pantalla, no solo porque hubiera partes que me aburrieran, sino también para organizar mis ideas sobre la película. Mi conclusión es que es del tipo de película que, cada vez que la vea, tendré una opinión diferente. Depende de la etapa de vida en la que esté, de mi conocimiento e incluso de mi nivel de madurez. No me gustó lo suficiente como para volverla a ver, pero fue un reto mental analizarla y reflexionar sobre ella. Me pregunto: ¿cuál será el próximo reto? 

 

La union de dos sistemas.

No todo lo importante es visible a simple vista. Existen sistemas que, aunque se trabajen de manera distinta, terminan definiendo cómo se vi...